Ansiedad

Todos nos preocupamos de vez en cuando por diferentes cosas y esto hace que logremos enfrentar los problemas y las dificultades. Sin embargo, en ocasiones la preocupación deja de ser algo productivo, y se convierte en algo excesivo, muy intenso y constante; es decir, se convierte en ansiedad.

Cuando existe ansiedad, el mecanismo de alarma de nuestro cerebro se activa innecesariamente y ante situaciones que no ameritan una reacción tan fuerte, ya que no son una verdadera amenaza.

Las principales características de la ansiedad son sentimientos de temor y nerviosismo en respuesta a la anticipación constante de que algo malo o peligroso va a suceder.

Constantemente las personas evitan las situaciones que le generan altos niveles de ansiedad, causando así los diversos trastornos de ansiedad.

Realidades respecto a la ansiedad

• Los trastornos de ansiedad son los más comunes dentro del grupo de trastornos mentales.

• 1 de cada 4 personas se verá afectada por un trastorno de ansiedad en algún momento de su vida.

• Los trastornos de ansiedad se caracterizan por miedo excesivo, angustia y estrés.

• Los trastornos de ansiedad suelen interferir con la capacidad para funcionar en el área laboral, académica, interpersonal y familiar.

 

Existen varias formas en que la ansiedad puede presentarse, entre ellas se encuentra la ansiedad generalizada, los ataques de pánico, las fobias, el estrés post-traumático y el trastorno obsesivo compulsivo.

La terapia cognitiva-conductual es la opción más efectiva a la hora de intervenir psicológicamente todos los trastornos de ansiedad. Se encuentran numerosos estudios que validan la eficacia y los beneficios que este tipo de terapia puede aportar. En algunos casos, es necesario el apoyo de medicamentos en el tratamiento de éstos diagnósticos. Estos medicamentos deben ser siempre prescritos por un profesional en psiquiatría, quien le informará cuál es el tratamiento que mejor se adapta a usted, así como los posibles efectos secundarios. Es sumamente importante evitar auto-medicarse, ya que podría crear un problema más grave que el que se intenta solucionar.